Nombre del proyecto: Aldea infantil El Salvador
Lugar: San Juan Opico (a unos 75 kilómetros al noroeste de la capital)
Número de niños: 115
En 1993 un grupo de empresarios norteamericanos visitaron un pequeño orfanato llamado Hogar-Escuela Adventista. El orfanato acogía por entonces a sólo 12 niños, pese al aumento de niños huérfanos como consecuencia de la guerra civil que duró doce años (1980-1992), guerra que costó la vida al menos a unas 75.000 personas.
Inspirados por la necesidad, Don Kirkman, Garwin McNeilus y Don Noble empiezan a estudiar la posibilidad de construir un campo casa-escuela en El Salvador, para dar hogar al menos a 100 niños.
Después de haber recibido un apoyo económico de la generosidad de distintos donadores, Maranatha Volunteers International empieza inmediatamente la construcción de la aldea. En 1995 se inaugura de forma oficial la aldea infantil con 13 niños. El número de niños aumenta y en tan sólo un par de años, hoy en día, son ya 120 niños acogidos en la aldea.
El 30 de septiembre de 2005 ICC añade la aldea infantil El Salvador a su familia y empieza una estrecha colaboración con Maranatha y los fieles donadores y patrocinadores para que este cambio se haga de la manera más fluida posible.
Hay un centro de acogida donde los niños son examinados cuando llegan y se sigue su desarrollo. En caso de enfermedad son primeramente tratados.
Hay 8 orfanatos.
Por casa viven entre 18 y 25 niños. Cada casa tiene sus padres de casa. Estos reciben ayuda de estudiantes jóvenes de la academia al otro lado de la calle. Las casas tienen una gran sala-comedor, cocina, cuartos de baño y dormitorios.
Cada casa tiene un jardín para los niños. El objetivo es dar a los niños un ambiente seguro y enseñarles para que cuando abandonen la aldea infantil, puedan vivir una vida independiente.
Hay más de 12 edificios, entre ellos una escuela básica, casas para invitados, casas para los empleados y voluntarios, y una oficina. También hay un centro multifuncional que se usa para la misa, las reuniones, y también para que los niños puedan jugar, por ejemplo, en caso de lluvia.
La aldea infantil se provee ella misma de comida que se cultiva en huertos e invernaderos en el propio terreno. Los niños aprenden también como cuidar del jardín y cultivar las verduras.
En las plantaciones y campos alrededor de los orfanatos crecen plátanos, papayas, maiz, arroz y otras plantas.
© Copyright 2006-2007 Stichting Internationale Kinderhulp, The Netherlands